DISCREPANCIAS ENTRE ACCIONISTAS POR UNA COLOCACION DE ACCIONES

Oficio SUPERSOCIEDADES 220-022090 Del 04 de Marzo de 2013

 

ASUNTO: Discrepancias entre accionistas por una colocación de acciones – Mecanismo para capitalizar acreencias.

 

Me refiero a su comunicación radicada en esta entidad con el número 2013-01-023967, por la cual plantea las siguientes inquietudes:

 

“1. ¿Qué ocurre en los casos en que existe discrepancia entre las acciones por motivo de una colocación de acciones en las sociedades anónimas?

 

2. ¿Cómo se realiza la capitalización de créditos en las sociedades anónimas, como mecanismo para incrementar el capital suscrito?”.

 

Sobre el particular, me permito dar contestación a sus inquietudes en el mismo orden en que fueron planteadas:

 

1 Con relación a las discrepancias entre los accionistas (y no de acciones) por una colocación de acciones, es claro que estamos ante una inquietud demasiado vaga que hace imposible dar una salida a la misma, pues es preciso determinar la razón que dio origen a la divergencias entre todos o algunos accionistas de una compañía.

 

En efecto, es necesario revisar si la suscripción de acciones se llevo a cabo conforme el reglamento de colocación de acciones y si este cumplió con los requisitos a que alude el artículo 386 del Código de Comercio. Igualmente determinar si las discrepancias son producto de que no existe un acuerdo económico sobre el valor de las acciones o sobre la forma de pagar las acciones suscritas.

 

En fin pueden presentarse diferentes posibilidades que solo una vez establecidas las mismas, los interesados deben fijar el camino a seguir, como bien puede ser buscar el camino para llegar a una conciliación entre las partes o en casos  extremos acudir ante la justicia. Todo lo anterior conlleva, en muchos casos, a recurrir a los servicios de un profesional del derecho que nos ayude en buscar una salida a las divergencias presentadas.

 

2. Respecto a una capitalización de acreencias en una sociedad anónima, frente a asociados o con personas ajenas a la compañía, la Superintendencia de Sociedades se ha pronunciado en diversas oportunidades, entre los cuales encontramos el Oficio 220-64315 del 20 de noviembre de 2006, en donde en las partes pertinentes se expresa:

 

Aviso recibo de su escrito radicado con el No. 2006-01-174137, mediante el cual consulta sobre la viabilidad para capitalizar acreencias para sanear pasivos en una sociedad, del tipo de las anónimas. En caso afirmativo solicita el procedimiento tratándose de socios y terceros.

 

Sobre el particular, es pertinente manifestarle que el tema en consulta ha sido objeto de numerosos pronunciamientos, razón por la cual para responder su inquietud basta con referirnos a uno de ellos, en el que el peticionario le solicitó al Despacho revisar el concepto proferido en 1994, que hace referencia a la capitalización de acreencias sin necesidad de acudir a una oferta a través de un reglamento de colocación, porque en su opinión, ese mecanismo permitía el desconocimiento de los derechos específicos de los accionistas que no tenían participación.

 

En esa oportunidad, mediante Oficio 220- 14428 del 30 de abril del 2001, se expresó:

“(....)

 

En efecto, en el oficio citado así como en el 220-16747 de agosto 31 de 1994, esta Entidad expone con amplitud el criterio conforme con el cual en el caso de capitalización de utilidades o en la capitalización de acreencias no se requiere un reglamento de colocación de acciones, entre varias razones, porque esta capitalización surge con un acuerdo previo entre la sociedad y el futuro receptor de acciones que son emitidas no a través de un reglamento, sino derivadas de una decisión previa del máximo órgano social, tomada en los términos de la ley y de los estatutos, la que no responde a los lineamientos de una oferta y por tanto no requiere ajustarse a los requisitos del artículo 385 del Código de Comercio.

 

Así mismo, se expone que no se obtienen en ese evento recursos en el entendido, que no ingresa liquidez o un activo representado en dinero efectivo diferente a los que ya tiene la empresa, sino que se utiliza este medio para extinguir una obligación en contra de la empresa; medida que al ser utilizada permite que el patrimonio aumente en la medida en que desaparece un pasivo a cargo de la sociedad.

 

Desde luego, esta Superintendencia ha entendido el respeto que debe darse al derecho de preferencia que confiere la ley siempre que se busque la capitalización de la compañía, razón por la cual, sobre este particular, ha expuesto su criterio también en los siguientes términos:

 

"(...)

 

Ahora bien, en cuanto al interrogante de sí es dable llevar a cabo la capitalización de acreencias con personas ajenas a la sociedad, valga decir, no accionistas, sin necesidad de acudir a un reglamento de colocación de acciones, se considera que ello es posible por las mismas razones ya indicadas que sirvieron de fundamento para sostener dicha viabilidad cuando los acreedores sean accionistas. Claro está que para llevar a cabo dicha operación sería necesario que los accionistas con la mayoría establecida para el efecto, y que no puede ser inferior al 70% de las acciones representadas en la reunión apruebe la referida capitalización, como igualmente se requiere de dicha aprobación cuando la capitalización se realice a favor de acreedores-accionistas, y en virtud de la misma se modifique la participación porcentual de los asociados.

 

Ello por cuanto el derecho de preferencia en la suscripción de acciones, significa que son los accionistas los primeros llamados a efectuar cualquier aporte al capital social cada vez que la compañía lo requiera, lo cual deben hacer en proporción a la participación que tengan dentro de dicho capital, con el fin de mantener el mismo grado de participación que acordaron al constituir la sociedad, de manera que el ingreso de terceras personas como asociados o el incremento del porcentaje de uno o más accionistas y por lo tanto la consecuente disminución en el de los restantes, está condicionada a que aquellos manifiesten su decisión de no ejercer tal prioridad en virtud de la renuncia al derecho de preferencia por parte de la asamblea general de accionistas, o por pacto expreso estipulado en los estatutos sociales" (Oficio 220-16747 de agosto 31 de 1994).

 

En consecuencia, por los argumentos expuestos en los oficios citados respecto a la capitalización de acreencias, es claro para este Despacho que amén del procedimiento indicado los derechos de los accionistas siempre estarán garantizados cuando quiera que se tomen decisiones encaminadas a capitalizar acreencias”.

 

De lo expuesto resulta claro que la capitalización de acreencias a favor de accionistas o de terceros, es una operación jurídicamente viable, donde no se requiere de elaborar reglamento de colocación de acciones, basta que así lo decidan los accionistas reunidos en asamblea general, renunciando al derecho de preferencia con las mayorías legales o estatutarias establecidas para el efecto y que la compañía cuenta con acciones suficientes en la reserva”.

 

En los anteriores términos se ha dado contestación a su consulta, no si nantes anotarle que los efectos del presente pronunciamiento son los descritos en el artículo 28 del Código Contencioso Administrativo.
 
 

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