RESPONSABILIDAD DE LOS ADMINISTRADORES DE UNA SOCIEDAD ANONIMA POR PERJUICIOS CAUSADOS A TERCEROS

ASUNTO: RESPONSABILIDAD DE LOS ADMINISTRADORES DE UNA SOCIEDAD ANONIMA POR PERJUICIOS CAUSADOS A TERCEROS

Oficio 220-020887 Del 25 de Febrero de 2013

 

 

 

Me refiero a su escrito radicado en esta Entidad con el número 2013-01-011863, mediante el cual, previa las consideraciones allí expuestas y con fines académicos, formula una consulta relacionada con la responsabilidad de los administradores de una sociedad anónima por los perjuicios causados a un tercero, en los siguientes términos:

 

1, Qué tipo de responsabilidad patrimonial personal asume o podría endilgársele al representante legal de una sociedad anónima con un tercero que ha sufrido daños por intermedio de dicha sociedad? en caso de que exista, ¿hasta dónde iría su responsabilidad patrimonial personal con dicho tercero? en caso de que exista; ¿Cuál es su grado de responsabilidad civil personal?; En cato de existir es de tipo de daño es contractual o extracontractual?; ¿y hasta donde va su responsabilidad personal con dicho tercero?

 

2. Qué tipo de responsabilidad patrimonial personal asume o podría endilgársele de los socios de una de sociedad anónima con un tercero que ha sufrido daños por intermedio de dicha sociedad?; en caso de que exista, ¿hasta dónde iría su responsabilidad personal con dicho tercero?; en caso de que exista; ¿Cuál es su grado de responsabilidad civil personal con dicho tercero; En caso de existir es de tipo de daño es contractual o extracontractual?; ¿y hasta donde va su responsabilidad personal con dicho tercero?

 

3. Qué tipo de responsabilidad patrimonial personal asume o podría endilgársele a la Junta Directiva de una de sociedad anónima con un tercero que ha sufrido daños por intermedio de dicha sociedad?; en caso de que exista, ¿hasta dónde iría tu responsabilidad personal con dicho tercero?; en caso de que exista; ¿Cuál es su grado de responsabilidad civil personar?; en caso de existir este tipo de daño es contractual o extracontractual; ¿y hasta donde va su responsabilidad personal con dicho tercero?

 

4. Qué tipo de responsabilidad patrimonial personal asume o podría endilgársele al Revisor Fiscal de una de sociedad anónima con un tercero que ha sufrido daños por intermedio de dicha sociedad?; en caso de que existe, ¿hasta dónde iría su responsabilidad personal con dicho tercero?; en caso de que exista; ¿Cuál es su grado de responsabilidad civil personal?; En caso de existir es de tipo e daño es contractual o extracontractual?; ¿y hasta donde va su responsabilidad personal con dicho tercero?

 

5. Qué tipo de responsabilidad patrimonial personar asume o podría endilgársele a cualquier otro miembros de los órganos de dirección, administración y control de una de sociedad anónima u otro actor de la sociedad, con el tercero que ha sufrido daños por intermedio de dicha sociedad?; en caso de que exista, ¿hasta dónde iría su responsabilidad personal con dicho tercero?; en caso de que exista; ¿Cuál es su grado de responsabilidad civil personal?; En caso de existir este tipo de responsabilidad es Contractual o extracontractual?; ¿y hasta donde va su responsabilidad personal con dicho tercero?

 

Al respecto, es preciso advertir que esta Superintendencia con fundamento en el artículo 28 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, profiere los conceptos de carácter general y en abstracto a que haya lugar con motivo de las consultas que le son formuladas sobre las materias de su competencia, mas no le es dable mediante esta instancia emitir pronunciamientos de ninguna índole sobre situaciones particulares y concretas, ni mucho menos establecer la responsabilidad patrimonial que se le podría indilgar a una sociedad anónima o a sus administradores por los perjuicios causados a un tercero, máxime si se tiene en cuenta que ello es de competencia de la justicia ordinaria.

 

No obstante lo anterior, este Despacho se permite a titulo meramente informativo traer a colación el Oficio No. 220- 48932 del 24 de septiembre de 2004, a través del cual se emite concepto sobre la responsabilidad de los administradores en forma general, cuya parte pertinente se trascribe a continuación:

 

“Sobre el particular, me permito manifestarle que lo relacionado con la responsabilidad de los administradores, esta regulado en la Ley 222 de 1995, que modificó el libro segundo del Código de Comercio, y en particular en el artículo 24 de la citada ley.

 

En este sentido, tenemos que el artículo 24 incisos 1º y 2º de la citada ley, consagra una responsabilidad solidaria e ilimitada cuando los administradores por dolo o culpa ocasionen perjuicios a la sociedad a los socios o a los terceros.

 

Ahora bien, al tenor del artículo 23 ibídem, los administradores deben obrar de buena fe, con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios, actuando en bien de la sociedad, teniendo en cuenta los intereses de sus asociados.

 

La labor que realicen es un medio para lograr resultados en bien de las personas que representan.

 

Tenemos tratadistas como el doctor Francisco Reyes Villamizar, quien en su libro "Reforma al Régimen de Sociedades y Concursos", editado por la Cámara de Comercio de Bogotá, en el capítulo 8 que se extiende desde la página 195, hasta la 226, trata en forma específica el tema de los administradores y de la responsabilidad que adquieren.

 

En punto a este aspecto, en la página 216 expresa: "El conocido artículo 200 del Código de Comercio era una de aquellas disposiciones que requerían urgente revisión por parte del legislador mercantil. La norma, en efecto, carecía de suficiente precisión y se limitada a repetir los principios generales de responsabilidad por dolo o culpa, propios del derecho civil. La nueva disposición logra una mayor precisión del tema, al definir claramente cuál es el alcance de la responsabilidad que asumen los administradores, en qué casos se presume su responsabilidad y cuándo pueden exonerarse de la misma.

 

La primera importante especificación de la norma que se comenta, está en señalar, de acuerdo con la tendencia moderna, una responsabilidad solidaria e ilimitada de los administradores por los perjuicios que por dolo o culpa causen a la sociedad, los asociados o los terceros. Este tema era, en verdad, oscuro en la norma subrogada. En efecto, desde la expedición del Código de comercio se había presentado el debate jurisprudencial y doctrinario respecto del alcance de las responsabilidades previstas en dicha norma cuando varios administradores estaban comprometidos en los hechos que originaban la respectiva acción. Así, mientras que para algunos la responsabilidad derivada de la actividad de los administradores era, simplemente, conjunta, para otros era solidaria. El profesor Gabino Pinzón, por ejemplo, afirmaba que en el artículo 200 no se da a esa responsabilidad " el carácter de solidaria, cuando son varios los administradores, como en el caso común de los miembros de una junta directiva. Con lo cual se configura una responsabilidad meramente individual, ya que la solidaridad tiene que ser objeto de textos expresos de la ley, como se indica en el artículo 1568 del Código Civil..." Por su parte, el tratadista José Ignacio Narváez afirmaba sobre el mismo punto que " el citado artículo 200 no consagra expresamente la solidaridad de los administradores porque existe el principio general del artículo 825 del Código de Comercio, aplicable a todo negocio jurídico mercantil siempre que haya pluralidad de responsables.

 

No puede existir, por tanto, duda alguna respecto del alcance de la responsabilidad que asumen, en lo sucesivo, los administradores de las sociedades. Bastará, por tanto, que se compruebe que hubo culpabilidad, daño y relación de causalidad para que se imponga responsabilidad solidaria a todos los administradores que participaron en la toma de la decisión respectiva o que la ejecutaron. Por lo demás es suficientemente claro que la responsabilidad que puede imputarse a los administradores, puede ser de naturaleza contractual o extracontractual.

 

La misma norma reitera, en su inciso final, el sano principio contenido en el subrogado artículo 200 del código de Comercio, según el cual "se tendrán por no escritas las cláusulas del contrato social que tiendan a absolver a los administradores de las responsabilidades antedichas o a limitarlas al importe de las cauciones que hayan prestado para ejercer sus cargos". Esta norma no es sino la consagración del principio esencial de que no es posible condonar el dolo futuro. Con todo, no significa que los administradores no puedan ampararse contra futuras responsabilidades mediante la adquisición de pólizas de seguros que cubran el riesgo asociado con la actividad de los mismos. Este tipo de pólizas, que son muy comunes en otras latitudes, no restringen, obviamente, el carácter de la responsabilidad de los administradores que es, como se dijo, ilimitada en todo caso".

 

Ahora bien, en relación a este tema, doctrinantes como el doctor JOSE IGNACIO NARVÁEZ en su obra "Teoría General de las Sociedades" Quinta Edición confirma la aseveración anterior, cuando expresa: "De consiguiente, la imputación de cualquier conducta incriminada en una sociedad recae sobre los ejecutores (administradores y representantes legales) o sobre quienes presten su concurso por asentimiento o por negligencia, como los revisores fiscales contadores, etc. Pero no son actos de la sociedad sino de individuos que los han prohijado o ejecutado. Y consecuencialmente la responsabilidad recae sobre las personas a quienes es imputable el comportamiento delictuoso los administradores y el representante legal de la sociedad, asumen la responsabilidad penal y también pueden ser sujetos pasivos de sanciones administrativas" (página 282).

 

De otra parte, se sugiere consultar las doctrinas y conceptos emanados de esta Entidad, como las contenidas en los oficios 220- 64677 de octubre de 1998 y 220-30310 del 30 de julio de 2001, sobre los deberes y responsabilidades de los administradores, mayorías para reformas estatutarias y facultades de la Superintendencia frente a hechos irregulares, los cuales podrán ser consultados

 

directamente en la página Web en la siguiente dirección: www.supersociedades.gov.co;.
 
 

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