EMBARGO DE ACCIONES **

 

OFICIO SUPERSOCIEDADES 220-139141 DEL 08 DE OCTUBRE DE 2013

 

Referencia: Embargo de Acciones. – Radicación 2013-01-361739

 

Me refiero a su escrito a través del cual luego de relatar una serie de acontecimientos suscitados en torno al embargo de unas acciones en una sociedad SAS o en una sociedad S.A, consulta:

Que pasa cuando el representante legal no acata la medida y por el contrario informa al juzgado que la persona a embargar ya no es titular de las acciones, pues hicieron la cesión de manera inmediata al conocimiento de la medida, quien maneja esos movimientos de la sociedad, hay algún registro público de tales movimientos, esos movimientos le son comunicados a la Supersociedades.

Sea lo primero señalar, que es obligación de las sociedades por acciones llevar un libro de registro de socios o accionistas, debidamente inscrito en el registro mercantil, en que se debe anotar el nombre, nacionalidad, domicilio, documento de identificación y número de acciones que cada uno posea, así como los embargos, gravámenes y enajenaciones que se hubieren efectuado. (Artículo 195 numeral concordado con el numeral 7 del artículo 28 del Código de Comercio).

Una vez registrado el libro, vemos como el inciso 3 del Decreto 2649 de 1993, consagra que el ente económico debe llevar libros para "Determinar la propiedad del ente, el movimiento de los aportes de capital y las restricciones que pesen sobre ellos".

En este orden de ideas, es preciso que en el libro de registro de accionistas se asienten las acciones que posee cada accionista y que están en circulación, el titulo o los títulos que se expidieron a cada uno de los asociados, en donde debe constar el número y la fecha en que se llevó a cabo la inscripción, así como cada movimiento que tengan las acciones, como puede ser traspaso de acciones, enajenaciones, prendas, embargos, etc.

Ahora bien, mientras no se registre la medida de embargo las acciones son libremente negociables, de manera que frente a la orden dada por el juez corresponde al representante legal, informar acerca de la transacción efectuada, con indicación de la fecha en que se registró la transacción.

En caso de duda frente a la veracidad de la transacción, podrá adelantar el interesado, ante la justicia ordinaria una acción de simulación que permite a la persona afectada, solicitar al juez que se declare la simulación de un acto jurídico, lo que implica la declaración de inexistencia del acto en cuestión, o su nulidad.

De otra parte no debe olvidarse que los embargos previstos respecto de las acciones, se extienden a los dividendos, por consiguiente, es factible que se hayan generado dividendos a favor del titular respecto de quien recae el embargo, luego estos podrían ser objeto de medida cautelar en caso de que las acciones para el momento del embargo se hayan traspasado a través de la cesión.

Para contestar a sus interrogantes se concluye:

1. Para el caso de las sociedades anónimas, las acciones son libremente negociables, es decir que el titular es libre de disponer de ellas para enajenarlas, la única restricción existente, es el derecho de preferencia, en favor de la sociedad o de los accionistas, o de ambos. (Numeral 3 del artículo 379 del Código de Comercio) o la existencia de embargos o gravámenes.

2. Para el caso de las sociedades por Acciones Simplificadas SAS, son libremente negociables, salvo que exista un acuerdo entre accionistas que restrinja su enajenación por un término no superior a diez 10 años, prorrogable por voluntad unánime de los suscriptores por periodos que no superen los diez (10) años. (Artículo 24 de la Ley 1258 de 2008.), o que se pacte en el documento privado de constitución, el derecho de preferencia, en favor de la sociedad o de los accionistas, o de ambos, o que existan gravámenes o embargos decretados respecto de las mismas.

3. Para las sociedades cerradas pertenecientes al sector real de la economía, no existe un registro público de estas transacciones, es obligación de las sociedades por acciones llevar un libro de registro de socios o accionistas, debidamente inscrito en el registro mercantil.

4. Las sociedades no tienen el deber de comunicar estas transacciones a la Superintendencia de Sociedades, salvo que la entidad requiera la información, para los fines que concierne al ejercicio de las facultades legalmente asignadas a la Entidad o que la sociedad se encuentre bajo control máximo grado de supervisión.

5. Adicionalmente, es del caso advertir sobre la posibilidad que le asiste al interesado de iniciar una acción revocatoria, mediante la cual judicialmente se ordene devolver las acciones al antiguo titular para proceder a dar cumplimiento a la medida.

En los anteriores términos ha sido resuelta su consulta, no sin antes manifestarle que la misma fue tramitada dentro del plazo legal y con los efectos contemplados en el artículo 28 del Código de Procedimiento y de lo Contencioso Administrativo

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